El fútbol no debería ser un mercadillo en el que si se da más se lleva la pieza. Una idea futurista y utópica vendría dada por la sugestión que un futbolista sentiría hacia el juego de un futurible conjunto, me explico; un delantero de postín se le oferta un jugosa suma de “dineros” por vestir una camiseta…el equipo racanea con el espectáculo y siempre despliega un juego de aburrir, el ofertado desestima la oferta. Por el contrario, el mismo jugador se vuelve loco por el equipo vecino que deposita en el todas las esperanzas para hacer de su lujoso juego una delicia.
La utopía esta permitida, pero con millonarios que se dejan llevar por los cheques el asunto está perdido. Me veo sufriendo año si y año también el ver como son los más humildes (esos que intentan con bajos presupuestos hacer bien al espectáculo) los que adolecerán estos subidones de precios, que no dejan de tener el valor que sólo tiene el dinero; lo que es en sentido y forma, lo mínimo. Que se lo pregunte al nuevo dueño del Manchester City que no duda en desprenderse de unos cuantos millones de euros para “labrar” un campo de delanteros sin rigor táctico ni intenciones de practicar un juego que enamore, sólo el reclamo de interceptar la atención de las masas fichando a los conocidos, sin pensar en si estos harán del equipo un entretenimiento o un tirón de “fuerzas estelares” para levantar los partidos. Ahora el jugador se mueve por quién da más (yo también lo haría); ¿y si dando menos ofertas mejor proyecto y juego?, ¿aceptarían?…la utopía
Gracias Bar Deporte por la ilustración
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