Charlando el otro día, un amigo valenciano antes residente en la capital del principado me comentaba, que seguía en la medida que le era posible, todas las semanas los progresos del Real Oviedo, y que le resultaba muy agradable verle por fin en puestos de ascenso. Como no podía ver los partidos me preguntaba sobre la actualidad tanto deportiva como extradeportiva del equipo respondiendo a este que el equipo había pegado una fuerte mejoría la cual era moneda de dos caras.
Por un lado el Real Oviedo está empezando a asomar la cabeza por las posiciones altas de la tabla, un equipo que ilusiona nuevamente a una ciudad huérfana de la elite del fútbol desde hace ya bastantes años. Un equipo del que no cabe duda alguna que esta ahí por meritos propios, pero que se ha logrado meter en el meollo a trancas y barrancas debido a una pésima gestión.








