Tras largas semanas de negociaciones en México, donde el “gurú del deporte” Alberto González pretendía desvincularse del Real Oviedo vendiendo sus acciones al Grupo Pegaso, su retorno no pudo ser mas desalentador para la afición carbayona, ya que el de San Claudio, volvió con la maleta llena de inservibles papeles, que no documentan más que unas vacaciones en Acapulco, y las manos vacías.
Durante la ultima semana de Enero, se apresuraron los acontecimientos y cuando todo parecía indicar que la operación se llevaría a cabo, debido a unas declaraciones de Toño García, (el más interesado en llevar todo esto a buen puerto) en las redes sociales donde ya lo daba por hecho.
Pero la última palabra no era suya, si no del máximo responsable del grupo mexicano Alejandro Burillo, quien rechazó la compra debido a la desconfianza en la figura de Alberto González, quien ocultó a los mexicanos la pignoración de las acciones del Oviedo por una entidad bancaria.
La situación en Oviedo en estos momentos es de máxima tensión, ya que la afición azul es presa del pánico, se duda mucho de que siga habiendo dinero para pagar las nominas de jugadores y empleados, y para colmo la situación deportiva que atraviesa el equipo es lamentable, coqueteando con el descenso continuamente, y lo que es peor, sin un patrón de juego claro, con el equipo a la deriva, sin timón, y con un entrenador que no hace otra cosa que no sea dejarse en evidencia cada vez que tiene la ocasión, incapaz de reconducir una situación que le viene grande, y de la que es máximo responsable, ya que fue él mismo quien confecciono esta plantilla que hace aguas por todas partes.
A pesar de la negativa de Alejandro Burillo, parece ser que Toño García, descendiente de asturianos y oviedista confeso, mantiene interés en el club azul, y según el mismo ha reconocido en diversos medios de comunicación, continua buscando apoyos para tratar de comprar el club.
Cada vez quedan más lejos aquellos gloriosos años en los que el equipo carbayón competía en primera división, y era capaz de meterle el miedo en el cuerpo a los grandes, cada vez que tenían que venir a jugar al Tartiere, con nombres tan ilustres como los de, Carlos, Jerkan, Jokanovic, Onopko, Paulo Bento, Esteban, Cesar, Luis Manuel, Dubovsky, Lacatus, Juliá, Sañudo, Bango…también cabe recordad aquellos jugadores de raza como eran los Paquito, Toni, Lombardía, Sánchez Lage, Marigil, Tensi, Galán, Marianín, Carrete o Vicente que sin duda también marcaron época en su tiempo defendiendo la camiseta azul.
Más lejos aun quedan los tiempos de las “delanteras eléctricas”, y de jugadores ya legendarios como eran Herrerita, Lángara, Oscar Álvarez, Antón, Emilín o el recientemente desaparecido Cabido, cuando el Real Oviedo se codeaba con los grandes de España.
En definidas cuentas, Oviedo tiene hambre de fútbol, y quiere ver a su equipo en el sitio en el que le corresponde estar, por su historia, por su gente, por su masa social, por el sentimiento oviedista, que va mucho mas allá de lo que nunca podrán comprender gente como Alberto González, Martín Vaca, Pablo Bastida, Paula Calleja o cualquiera de sus secuaces.
Por todo esto y con la esperanza de que vuelvan aquellos tiempos inolvidables, hemos confeccionado esta pequeña recopilación de momentos que a más de uno le agradara rememorar.
Entre todos podremos conseguirlo y lo haremos, no me cabe duda, volveremos.
Orgullo, Valor y Garra, ¡Hala Oviedo!
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