
Titulábamos en el anterior post que «Pepe enloqueció». Lo que habría que analizar es por qué enloqueció.
Cuatro días antes animaba al Getafe a enfrentarse al Barcelona con espíritu ganador. Los jugadores del otro equipo madrileño tenían la posibilidad de que el Irreal Madrid —cada día más irreal con lo que pasa dentro y fuera del campo— recortara puntos en su persecución al líder de la general.
Un centenar de horas después el mismo Pepe pudo haber retirado por lo que resta de la competición a dos jugadores del Getafe (¡y pensar que por esas vueltas del destino podrían ser compañeros la próxima temporada!).
«¿Qué le paso a Pepe por la cabeza?», preguntábamos más adelante. Pues simplemente nada. No le pasó nada. El tipo reaccionó a los estímulos que recibe de su entorno más inmediato. Igual que hizo Casillas en Bilbao no hace mucho.
Y yo ahora me pregunto qué pasa por la cabeza de Juande Ramos cuando hace estas manifestaciones:
Pepe ha perdido los nervios pero no ha agredido a Casquero […] estaba más enfadado consigo mismo pero en ningún momento ha querido agredir al jugador del Getafe y solo ha lanzado patadas al aire por su enfado
Y no contento con su análisis torticero, remata:
Tirar un penalti como lo ha hecho Casquero es una falta de respeto al contrario
Un hombre enajenado no merece que le contesten, y Juande parece que ha perdido la razón, como sus jugadores. Al menos es lo que uno puede colegir de la siguiente perla en relación a la locura desaforada de su central:
[…] en estas situaciones se puede disculpar una pérdida de nervios por parte de un jugador porque nos estamos jugando mucho
¿Cómo era eso de “caballero del honor”? Quién se está jugando más, ¿los jugadores o el entrenador? ¿Quién desquicia los ánimos en el Irreal Madrid hasta el punto de crispar a un portero que lleva por emblema la divisa de la casa?
No, Juande: no se puede disculpar una acción como la de Pepe. La falta de respeto de Casquero tirando un penalti tan pésimamente la habrá cometido, a lo sumo, con sus compañeros. Pepe sí agredió a Casquero. Y si las patadas se perdieron en el aire debemos agradecer que no estemos lamentando una desgracia a que, a lo mejor, algo de luz entró en su cerebro en el momento álgido. Luego, la montaña cayó encima de Pepe.
laaguja también escribe en El espectador
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3 Comemtarios
Un buen resumen de una situacion esperpéntica y no solo por lo que paso en el area del RM. Ya me dejo con la boca abierta la “jugada” de Pepe, pero ya las reacciones de todo tipo que ha habido en el entorno me han acabado de dejar a cuadros.
El único al que oí con algo de cordura fue a Casillas.
Saludos Alejandro.
Me parece a mí que a Pepe lo mejor que le puede pasar es que no juegue más esta temporada. Si jugara, en todos los partidos fuera de casa le iban a pitar y abuchear por cada balón tocado, falta cometida o acción en la que esté implicado y eso va a suponer mucha presión para él. Si deja pasar el verano la gente ya no lo va a tener tan reciente y muchos ni se acordarán de la agresión. Vamos, como el jabalí del Nou Camp.
Pepe perdió el norte y la mala fe le devoró
Saludos Hikaru y Big Boss