
Últimamente se ha generado una particular puja de candidatos a los Premios Príncipe. Un mercadeo que no se sabe muy bien si es de intereses o la idea va por donde más sople el viento. Evidentemente ni tengo nada en contra de Raúl ni de Quini…faltaría más; los dos son santo y seña de la historia del fútbol nacional, (siendo breves), y cualquiera de ellos debería de tener su reconocimiento más allá de los recuerdos y las marcas personales.
Los Premios, a mi modo de ver, dejaron apartado el interés o su credibilidad en el momento que antepusieron la moda a los méritos, (Alonso sin ir más lejos cuando Schumacher ya llevaba siete campeonatos), y buscaron más la repercusión que la importancia de cada premiado. ¿Cuantos grandes deportistas se han quedado sin su reconocimiento?…
Ciñámonos al fútbol; Raúl es un estandarte para el fútbol patrio y Quini es un gran recuerdo de tiempos en los que nuestra Liga era una sombra de lo que es y a pesar de todo labró una figura legendaria. Tanto uno como otro merecerían reconocimiento pero volviendo a lo mismo; ¿cuantos futbolistas quedarían sin menciones?, ¿premiamos a Raúl y a Quini dejando de lado nombres como Pelé, Di Stéfano, Maradona, Cruyff, Zidane… ?.
Seamos cautos y dejemos que la lógica o el peso mediático premie, pero no mendiguemos para un lado u otro que a veces, con los premios, la razón ni vence ni convence.
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1 Comentario
Estoy de acuerdo. Desde el momento en el que fueron premiados Alonso o Nadal en vez de Schumacher o Federer creo que quedaron desvirtuados, por lo menos el premio de los deportes. No nos engañemos, los premios, por mucho que los disfracen (incluso de realeza como este caso) no dejan de ser artificios publicitarios donde importa más otras cosas que los premiados en sí. Saludos!