camiseta-atleti-socios2

Visten de rojiblanco. Pero no quedarás maravillado por una jugada del Kun o por un golazo de Forlán. No verás gradas llenas de miles de aficionados. No vivirás un derby con los merengues ni una goleada más con los azulgranas. No saldrás del campo deprisa y corriendo para ver esa jugada dudosa en la televisión. No habrá decenas de fotógrafos ni cámaras de televisión por doquier. Los bares de la que vas al campo no estarán llenos a rebosar. Los “huy” cuando casi se marca un gol no retumbaran el estadio. Los jugadores no abandonarán el estudio en coches de lujo. Los directivos no llegarán al estadio tras una opípara comida.

Pero el balón también es redondo. También son once contra once. El árbitro también se equivoca. Y también te cabreas por eso. También gritas gol. También te echas las manos en la cabeza cuando nos meten un gol. También miras la clasificación todos los domingos. También ondeas tu bufanda. También aplaudes ante una buena jugada. También sufres cuando el contrario no para de tirar sobre nuestra portería. También te comes el bocadillo en el descanso.

Pero la principal diferencia es que si quieres ese equipo es tuyo. Pero tuyo, tuyo. Y lo más importante: no sólo tuyo, es de todos los aficionados que quieran. Podrás echar a ese presidente que gestiona mal o hace trampas en la asamblea. No serás un cliente. No será como ir al cine o ver un partido de la NBA.

El Atlético Club de Socios nació de una iniciativa de colchoneros hastiados de lo que la conversión en SAD ha convertido a su club. No han dejado de ser atléticos pero ahora tienen otra ración más de sufrimiento todos los domingos. No son los únicos. En Inglaterra han nacido así equipos como el FC United o el AFC Liverpool que han logrado atraer a miles de aficionados y logran éxitos deportivos. Esperemos que en el Atlético Club de Socios tengan la misma fortuna.

Luis Carlos también escribe en Euros y balones

También puedes leer: