Después de verlo en Antena 3 y quedarme atónito observando la reacción de André Luiz, uno se puede llegar a poner en la tesitura del jugador encolerizado: ¿Qué le pasa por la cabeza en ese momento?, ¿Qué dudas carcomen sus neuronas?.
Está claro que la figura del árbitro debe de ser respetada, por ser juez y esas cosas, pero el respeto debería de ser mutuo. El error es humano, nos viene en los genes, lo consumimos a diario y no por ello debemos de ser crueles con el que se equivoca.
Martin Hansson también sabe lo que es un error, y arrastra a otros que convierten una simple falta en un estado de alarma, son dos caras opuestas; el jugador y el árbitro, pero ambos comparten el ¿Don? del error. Errar es humano pero, si las cosas se pensasen antes de actuar quizás no estaríamos hablando ni de Luiz, ni de Hansson…otros habrá que buenos les hagan.
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