David Beckham colecciona equipos y fortuna. De un tiempo aquí Sir David amasa un museo de camisetas y artículos de merchandising cada vez que aterriza en un nuevo club. Sobra decir que la figura de futbolista a nuestro modo de ver se ha ido difuminando hasta convertirse en una simple y leve sonrisa de fútbol.
Un gesto es lo que queda de aquel jugador con guante en los pies y fenomenal planta. En el Madrid empezó su coqueteo con el lado más comercial del fútbol, ahora en Milán su Diva-Esposa disfrutara sin olor a ajo en la pasarela…que pena, en Los Ángeles no le dieron bola
Posts relacionados:




1 Comentario
Trackback & Pingback