Opinión: El Madrid a vista de pájaro



Fútboldelux ha tenido ya la oportunidad de ver in situ al nuevo Real Madrid, el primero sin brasileños en muchos años, el del espíritu holandés. Además, rodeados de holandeses acudimos al Santiago Bernabeu, gracias a nuestros amigos de la compañía ANWB de Holanda, a los que desde aquí queremos agradecer las atenciones y mandarles un cordial saludo, muy especialmente a Roger Vieira. Dank u wel!

Son muchos los detalles que desde las retransmisiones televisivas se escapan y que afloran al instante cuando se ve al equipo en directo, desde las alturas (y nunca mejor dicho, pues en el Bernabeu existen tres perspectivas: “pie de campo”, “vista de pájaro” y “Google Earth”…). Lo primero destacable es que, tras la retirada de nuestro añorado Zizou, el Real Madrid es Guti. Y lo decimos precisamente tras un partido en el que no estuvo por lesión. El agujero que presentaba el equipo en el centro del campo era equiparable al de un maizal visitado por naves alienígenas, un círculo yermo y vacío por el que los rivales campan a sus anchas. Ni Diarra, cuyo cometido debería ser otro, ni Rubén de la Red, huidizo, ni Van der Vaart o Snejder, más acostumbrados a ser primeros violines que directores de orquesta, pudieron llenar el vacío que, hoy por hoy, sólo parace poder llenar el rubio 14 madridista. De la Red, su sustituto natural, dice ante la prensa que él no se siente suplente y reclama más presencia en el equipo. Pues las oportunidades están para aprovecharlas y a Rubén se le dio un Ferrari para pisarle y no fue capaz ni de meter la segunda. Y es que el Santiago Bernabeu no sólo impone a los rivales. Cuando debería haber centralizado el juego, distribuido el balón a las bandas e imponer su clase, que la tiene, se mostró asustado, nunca pidió el balón y dejó en los pies de Diarra, quizás los menos indicados, toda la dirección de un equipo al que parecen pesarle mucho las hojas para tan poco tallo.

Entre todas esas hojas, junto al siempre en su sitio Van Nistelrooy, está Raúl. Hace un par de años que no le veíamos en directo y nos preguntábamos qué sensación podía dar tras su sonora salida de la selección, sobre todo este humilde plumilla que siempre había abogado por su presencia.. Pues bien, podemos confirmar que Raúl se ha convertido en una de las figuras míticas del fútbol, en uno de los grandes. Como todos los grandes, sólo le basta tocar dos balones para hacer dos golitos. Y, como todos los que llegan a grandes, está lento. Lentísimo. No presiona y los balones largos ya son siempre propiedad del defensa. Probablemente no corriese en este partido ni la mitad de lo que corrió en nuestra última visita allá por el 2006. Y aún así, fue el mejor.

Quizás es el sello de los buenos. Se colocan tan bien que no les hace falta correr. Y en la defensa tenemos otro ejemplo: Cannavaro es todo un ejemplo de colocación y saber hacer. Le bastan dos pasitos para cortar todos los balones que pasen por su radio de acción. Y a él no hay por qué pedirle más, ese es su cometido. El mejor defensa siempre es el que menos suda. Para eso ya suda bastante Pepe, que al lado de Cannavaro parece un pollo sin cabeza. Y eso por no hablar de Sergio Ramos, que ya parece la granja de Chicken Run al completo en la inauguración de las rebajas. Siempre asalta la duda de si es Schuster el que le da licencia para tanta subida o si el chaval actúa de motu propio, pero corre tanto que nunca sabe frenar a tiempo, lo que implica dos cosas: que es imposible tirar como dios manda la línea del fuera de juego (dio otra demostración el sábado en Estonia, con la roja), y que Cannavaro es mejor aún de lo que parece, porque tapa su hueco y el de Ramos mientras el chaval coge aire. Sin miedo a exagerar, diremos que se pasó más de medio partido por delante de la línea del balón, cuando en teoría es un defensa. Dadle 8 años más y tendremos al nuevo Roberto Carlos. Baste decir que Heinze, en la banda derecha, hasta parece en su sitio comparado con el sevillano, y eso que el argentino no se siente nada cómodo y pide a gritos volver al centro de la zaga. Todo el peligro del rival entró por su lado, incluídos los goles. El Real Madrid necesita un lateral derecho de garantías ya.

Volviendo al centro del campo, Diarra, ante el escaqueo de Rubén de la Red, acabó siendo el distribuidor del juego, con más voluntad que acierto. Y siempre recogía el balón de pies de Cannavaro cuando el italiano comprobaba que nadie la pedía excepto Ramos en el córner rival, mientras de la Red se acochinaba en tablas, con lo que acababa dándosela tarde mal y nunca a un Diarra que bajaba a por el balón rodeado de contrarios que se relamían ante semejante despropósito. Un sufrimiento. Mientras, Van der Vaart y Snejder esperaban a sus paredes en la media luna, sus rechaces en segunda jugada, sus llegadas en velocidad, cosas todas ellas imposibles sin un Guti que les cubra y les de esas oportunidades.

Por lo demás, más o menos lo normal. Un Casillas vendido la mitad del tiempo y sacando manos donde no las hay, Higuaín como el equipo, ni fu ni fa, Van Nistelrooy rematando todo lo que le pasa cerca, aunque sin fortuna esta vez, y dos curiosidades (es lo que tiene ver el partido con holandeses): Robben tiene fama en Holanda de estar más tiempo lesionado y tirándose a la piscina que jugando. Dicho y hecho, duró 15 minutillos en el campo, de los cuales estuvo diez manchándose de verdín. Y Drenthe, del cual me comentaban que nadie en Holanda se podía creer que hubiese fichado por el Real Madrid. Un chaval al que le habían salido un par de partidos buenos en un campeonato sub-21 y ya. Y de repente ficha por el Real Madrid. No se lo creía nadie hasta que a los dos días de llegar a España estrelló su coche contra una patrulla de la policía a las 2 de la mañana. Ahí ya se lo creyeron y además se rieron un buen rato. Pues sobre el campo, más de lo mismo. No dio una al derechas. De hecho, si hubiese habido un coche patrulla en la línea de fondo, se habría estrellado contra él más de una vez mientras el balón buscaba el tercer anfiteatro en lo que parecía ser un centro al área. Le diferencia de Geremi el impresionante palmarés del africano, porque sobre el campo parecía su propia imagen rediviva.

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One Comment

Gonzalo Melero  on Octubre 15th, 2008

Añadir aquí una fe de erratas. He dicho que Heinze jugaba de lateral derecho. Es al contrario, juega en el lateral izquierdo y Sergio Ramos en el derecho. Esto me pasa desde tiempo inmemorial, nunca he llegado a saber si soy zurdo por talento natural o por pura dislexia…

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