Son sueños



Sueñan contigo, Fortuna, los cometas de la capital. No sacian su sed con el éxito, con conocerte y que les sonrías. Buscan la gloria, escribir ellos la Historia, que todos envidiemos su memoria. Visten de blanco, el cielo inmaculado, escudo coronado de adornos de laurel. Campeón de campeones, se alimentan de exigencia, les exigen la excelencia donde quiera que estén.

Otros sueñan distinguidos, la corbata y el “seny”, lo cosmopolita de lo diferente, fumando la pipa del orgullo y el estilo. Despliegan, abruman, asombran cuando suman. Cierran un ciclo para encender la luz de otro, con la voz rasgada y las pupilas dilatadas. Les define una “pulga”, un pibe, el talento brutal que se exhibe.

El sueño de una noche de verano rompió el alma del Nervión. El drama en directo les hizo fuertes: una idea, un recuerdo en vida por el que luchar, una Puerta al paraíso de lo intangible. Juntos lloraron, juntos gritan, la fuerza del sur excita sabios corazones de antracita. Tienen un color especial, la pasión y muerte sobrenatural.

Sueños de grandeza, de tornar el pasado en presente a orillas del río de la comunión. Una voz, una verdad, que rasga el cielo al sur de la gran ciudad. Ya no hay pupas, no hay excusas, heridas ni cicatrices perdidas. Hay aún un sitio entre los elegidos, reservado con apellidos, recuperar el tiempo perdido es el reto en este sentido.

Perdieron el sueño y en la vigilia se han olvidado emblemas y personas, pero nunca la identidad. Una pesadilla de madrugada, con luz y taquígrafos, la sangre, la horchata y la chufla general. Vuelven sin verdugo, vivos y enteros, con el guardián alado de su escudo. Romper la tendencia, saborear de nuevo las esencias, dormir a pierna suelta en la luna de Valencia.

La vida es sueño. Lo cantaban los románticos y lo susurran los nostálgicos del ayer. Soñamos con otro fútbol, con un juego, una idea, un pueblo. Soñamos despiertos porque tememos no volver a abrir los ojos. Soñamos con las manos vacías y los ojos desbordados de emoción. Soñamos en guardia porque hemos aprendido los riesgos de la confianza. Soñamos de pie porque jamás moriremos de rodillas. La Liga es sueño, metáfora de la vida, recinto de leones que rugen en una reserva natural. La Liga es sueño y los sueños, sueños son.

Posts relacionados:

Tags:

Si te ha gustado este post, puedes considerar dejar un comentario o subscribirte a nuestro feed para recibir nuestras noticias todos los días.


Comentarios

No hay comentarios todavía.

Deja un comentario

(requerido)

(requerido)