Polonia se hace el Harakiri
Parece macabra la coincidencia, pero el miércoles apareció ahorcado en su casa de Klagenfurt (en Austria, una de las sedes de esta Eurocopa) el jugador polaco Adam Ledwon, internacional que se había quedado fuera de la lista de Leo Beenhakker. Anoche, sus compañeros hicieron algo parecido, deportivamente hablando.
En el que ha sido, creo, el peor partido del campeonato hasta ahora, ni Polonia ni Austria demostraron en ningún momento la calidad que se le ha de suponer a un equipo que pretende pasar a cuartos de final. Austria se mostró completamente nula, con unos delanteros a los que les temblaban las rodillas en cuanto veían cerca el área, un centro del campo inexistente y unos defensas con un master en cómo convertir un balón redondo en uno ovoide. Tan sólo Pogatetz demostró un poquito de criterio, pero está claro que un central subiendo la banda no es quien ha de tirar de un equipo en una competición así. Por el otro lado, Polonia comenzó encerrada atrás y totalmente acogotada por el empuje austriaco, dejando a Smolarek como un náufrago en el círculo central mirando al cielo, a ver si le llovía algún balón. Sin embargo, cuando menos se lo merecían, se encontraron con un gol de Guerreiro que dejó en evidencia la candidez de la defensa austriaca.
La segunda parte ya tuvo otro color, el blanco de Polonia. Guerreiro se soltó más en ataque y el incombustible Krzynówek estuvo a punto de marcar en un chutazo de falta que Macho desvió a corner con las uñas. Y eso fue todo. Austria, consciente de sus terribles carencias, pareció dejarse llevar, sin fe ninguna en sus posibilidades y una falta total de sentido en la elaboración del juego. Y entonces, en el descuento, sucedió: en el enésimo pelotazo al montón de los austriacos, Wasilewski casi le quita la camiseta a Prödl en las mismas narices del árbitro, al cual no le tembló el brazo para señalar penalti. Una niñería del polaco y una buenísima noticia para el fútbol. Ojalá los árbitros comiencen a pitar estas cosas y los centrales dejen de comportarse como mafiosos en su área. Todos ganaremos con ello. A Vastic tampoco le tembló la pierna y marcó el empate que deja a los austriacos con un hilo de esperanza, aunque pase por vencer a sus (hasta ayer) todopoderosos vecinos alemanes. Las opciones de Polonia pasan también por vencer a Croacia, líderes de grupo tras su merecida y no tan sorprendente victoria de ayer.
La otra gran noticia de ayer, desde mi particular punto de vista, es que el deporte rey sigue dando muestras de diversidad, tolerancia y multiculturalidad: si atendemos al nacimiento, un polaco marcó para Alemania, un brasileño para Polonia y un croata para Austria. Ese es el futuro del mundo, quieran o no los que dictan leyes y ejecutan políticas de Estado. El Arco Iris es bello no por ser de un solo color… Y da igual si eres verde, amarillo, naranja o añil. Al final, todos acabamos jugando juntos al fútbol. Ésta es la Europa que me gusta.
Posts relacionados:
Si te ha gustado este post, puedes considerar dejar un comentario o subscribirte a nuestro feed para recibir nuestras noticias todos los días.



Comentarios
No hay comentarios todavía.
Deja un comentario