Algo tiene el Zenit que me cautivó desde el inicio; la ilusión, la osadía, el buen hacer en el terreno. Cualquiera de sus arranques eran fútbol; ataque, defensa y mucha presión…todo bueno en un equipo trabajado.

La afición respiró tranquila, una hinchada que se sabían campeones, conocedores del buen juego de su equipo, sabedores que el gol llegaría en cualquier momento y lo marcarían ellos. Un nuevo estilo que suplanta al anterior reinado del Sevilla.

Algo tiene el Zenit que me hizo disfrutar de sus goles, algo tiene que me hizo disfrutar de la Uefa (lo admito, soy así).

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