Archive for Octubre, 2007

Frings y la puntería publicitaria

Desde una cama elástica hasta una rampa pueden ser opciones para probar la fortuna o puntería de Frings, un cañonero de la escuela Germana.

Comparaciones odiosas

La semana ha dejado en mi penosa memoria un estado de sorpresa profunda, no me canso de leer y sonreir a carcajada limpia cuando tomo parte en la lectura de los diarios deportivos (de esos que saben tanto de fútbol) y no freno la sonrisa. Al principio Sneijder se configuraba como el nuevo Di Stefano, ya me parecía soberbio que al comienzo de una Liga un señor ya tuviera la vitola de grandioso antes de aterrizar…pues vale, perfecto, si se trata de vender que me lo digan…tengo algún ahorrillo y posiblemente no me duela comprar algún periódico, pero al cabo de unos dias cuando Sneijder ya baja del impetu (tradición que poseen algunos jugadores cuando son nuevos y se exponen descargando todo su fútbol para después relajarse) la prensa carga y dice; Sneijder ya no es el que era…¿el que era cuando?, ¿cuando era Di Stefano?, ¿cuando jugaba en el Ajax?, ¿O cuando el periodista de turno lo colocaba en una alineación del Fifa o del Pro?…

Bernd Schuster aporta algo de coherencia

No sé quien se ha inventado eso de que le puede la presión. Dudo que él haya dicho eso. Es nuevo y está adaptándose. Ni antes era Di Stéfano ni ahora es tan malo

Roberto Carlos de paseo por Turquía

Me entero por Bar Deportes que Roberto Carlos ya tiene campaña en Turquia.

La ya manida campaña

Me dejan boquiabiertos los responsables de la ya manida campaña del Metro en Madrid, si querían ser simpáticos no lo consiguieron. Desde el punto de vista externo parece incluso lógico que alguno de los dos máximos rivales llegen tarde, pero desde el punto más doloroso no puedes ridiculizar a una afición por mucho que busques el tono jocoso. Por cierto, no deberían ser fulminados de su cargo los responsables del anuncio en cuestión y si la o las personas que dieron el visto bueno tras su primera visualización.

Sin hacer los deberes

El Valencia, de nuevo, fue incapaz de imponerse al Chelsea, que a pesar de la convulsión interna que sufre a causa de la destitución del portugués Jose Mourinho, sigue teniendo recursos sobrados para seguir aspirando a la Champions que tanto se les ha resistido. Y eso que el Valencia comenzó marcando muy pronto, gracias, como casi siempre, a Villa. El Guaje aprovechó una afortunada carambola que le puso el tiro en bandeja, y no falló. Sin embargo, con la bien aprendida receta de balones a Drogba, el Chelsea tuvo alguna aproximación a la meta de Hildebrand, y como suele ser habitual en los blues, a poco que consigan acercarse, llevan peligro. Uno de los balones que bajó Drogba se convirtió a la postre en el empate, obra de Moretti en propia puerta, intentando despejar un balón que Malouda había centrado a Joe Cole.

El Valencia encontraba en Joaquín a su mejor hombre, pero rara vez sus galopadas por banda acabaron en algo positivo para los de Quique, aunque Morientes llegó a marcar un gol que fue anulado por claro fuera de juego. Y, de nuevo, en un balón perdido en la medular, Joe Cole metió un pase excepcional en profundidad, y la velocidad y sangre fría de Drogba hicieron el resto, helando Mestalla. Los ché se quedan terceros del grupo B a sólo un punto de los de Londres, y queda la sensación de oportunidad perdida.

El Real Madrid tampoco hizo valer su gran superioridad en Roma, ante una Lazio que se encontró demasiadas facilidades para empatar por dos veces ambos goles de Van Nistelrooy, de nuevo, salvador junto a un Casillas que volvió a sostener a su equipo en los peores momentos. A los siete minutos, la cosa ya pintaba bien, con la conexión holandesa funcionando: Sneijder botaba una falta que acababa, tras sortear varios jugadores, contra las botas de Van The Man, que como él mismo reconoció, marcó “casi sin querer”. Después, a sestear, hasta que la Lazio decidió empatar con un golazo de Pandev, que se coló por la escuadra, y dejó a Cannavaro preguntándose dónde estaba Sergio Ramos.

En la segunda parte, los de Schuster intentaron de nuevo cogerle el pulso al partido, aunque poco más mostraban que las arrancadas de Sergio Ramos y el continuo peligro del “9” madridista en el área. Mientras, el mediocampo y la defensa madridistas eran una feria, y la Lazio llegaba en tromba, disponiendo de ocasiones escandalosas para dar un susto de los gordos, ante la desesperación de sendos técnicos alemanes. En esos momentos, Raúl luchó un balón en el centro del campo (posiblemente desesperado ante el nefasto partido de los Guti, Sneijder y demás), y le metió un brillante balón a Van Nistelrooy, que volvió a poner por delante a los blancos.

No se rindieron los romanos, y aprovechando un nefasto pase de Cannavaro a Guti, le robaron la cartera al madridista, y Pandev volvió a perforar la meta de Casillas, dejando el definitivo empate a 2 en el marcador. Así pues, ocasión perdida para el Madrid, que tras la victoria del Olympiakos en Bremen, se queda segundo del grupo C, empatado con el Olympiakos, próximo rival en el Bernabéu.

Estreno y victoria

Ni la lluvia quiso perderse el estreno en Champions del Sánchez Pizjuán, donde el Sevilla decidió que ya iba siendo hora de volver a recuperar la senda perdida en los últimos partidos jugados, considerando además que el Slavia de Praga no debería ser un rival excesivamente duro. Y los de Juande salieron a por todas desde el principio, con lo que ya en el minuto 7 se adelantaron en el marcador. Pero los checos reaccionaron con un gran disparo que puso el empate bajo el diluvio sevillano. Aún así, el Sevilla, volvió a tirar de la combinación entre Kanouté y Luis Fabiano para volver a adelantarse.

En la segunda parte, Escudé marcó el tercero, y, posteriormente, Kanouté daría su tercera asistencia de la noche a Koné, que desató el delirio con el 4-1. Kalivoda haría el segundo de los visitantes, pero demasiado tarde para provocar inquietud a los valientes que desafiaron a los elementos y a los abusivos precios de las entradas para acercarse al estadio. El Sevilla se queda segundo del grupo H, empatado a tres puntos con el Slavia de Praga.

Por su parte, el Barça tiró de oficio, y consiguió una importante victoria en Sttutgart, en un estadio que llevaba sin ver perder a los locales diecinueve partidos consecutivos. El Barça jugó muy bien la primera media hora, aunque sin acierto; posteriormente sufrió, y se aferró a un Valdés soberbio que mantuvo a los azulgranas enteros durante los arreones del Stuttgart; y luego, con la aparente facilidad que los grandes lo hacen, marcó y contemporizó hasta que pudo asestar la puntilla.

Eso sí, la victoria se cobró su precio en forma de lesiones. A las ausencias ya sabidas de Touré Yayá, de Zambrotta y de Milito se unió la de Márquez al poco de empezar, lo que obligó a Rijkaard a sacar a Puyol sin apenas calentamiento. El bravo central fue además el encargado de abrir la lata en un saque de esquina que cabeceó Ronaldinho (colosal en los pases, aunque nuevamente tímido en el desborde) y acabó a sus pies, pero acabaría lesionado, lo que obligó a una defensa de circunstancias, con Abidal y Thuram de centrales, y Oleguer y Sylvinho de laterales.

El segundo gol, cómo no, obra de Messi, que no pasa partido sin que marque. Y la fiesta hubiera sido completa si Bojan, que disputó unos diez minutos, llega a convertirse en el jugador más joven en anotar un gol en Champions, después de que la punta de los dedos de Schäffer lo impidiese. El Barça es líder del grupo E, empatado a 6 puntos con su próximo rival, el Glasgow Rangers.