
Inmersos como estamos en las vorágine de preguntas sobre la Liga (¿la ganará el Barça?, ¿la ganará el Madrid?, ¿quién llega mejor?, ¿quién tiene mejor calendario?, ¿se dejarán ganar Espanyol y Atlético de Madrid?), quizás no recordemos que entre hoy y mañana se acaban de perfilar los finalistas de la Copa del Rey.
Esta vez no existen excusas para no prestarle atención a la competición. Siempre nos escudamos en que los grandes la “tiran”, y por eso se producen enfrentamientos poco interesantes a priori en la final. Pero en esta ocasión no es así: a pesar de que el fútbol está especializado en dar sorpresas, todo hace indicar que Barça y Sevilla se encontrarán en la final de la Copa. El rey de Copas contra el aspirante a la triple corona, nada menos.
Eso sí, ambos harían bien en tomarse estos aparentes trámites en serio, y posiblemente lo hagan, ya que ninguno está como para encajar una derrota dolorosa en este tramo de la temporada, donde cualquier tropiezo, sea en la competición que sea, pasa factura. Y donde cada victoria, con el rearme moral que conlleva, se celebra como un título.
Es más, en Francia hay jornada de Liga, y en Inglaterra tenemos un Chelsea-Manchester, que en pocas horas ha pasado de ser el duelo trascendental por el título, a ser un mero trámite antes de la FA Cup, en la que volverán a verse las caras.
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1 Comentario
selo digo a raul