Gran jornada para los intereses del Barça, como el calendario hacía intuir, con las complicadas visitas del Madrid a Santander, el enfrentamiento directo entre dos aspirantes como Valencia y Sevilla, y el desplazamiento del Mallorca al Camp Nou. Sin embargo, el desarrollo de los partidos distó mucho de lo que prometía.
El Real Madrid abría la jornada jugando en El Sardinero contra un equipo en alza como el Racing, intratable en su estadio, y que está a sólo tres puntos de Europa. Y los cántabros hicieron honor a lo que se esperaba: presión, velocidad y la amenaza constante de Zigic y Munitis. Aún así, Raúl, de nuevo el más listo de la clase, aprovechó un balón que Higuaín robó a Garay para adelantar a su equipo en el marcador. Extrañamente, el Madrid dejó vivir a su rival, y, aprovechando la falta de reacción de Capello, el Racing siguió atacando, y se encontró con dos regalos en forma de sendos penaltys: uno, del colegiado Turienzo, que se inventó; el otro, de Cannavaro, tan riguroso como justo. Garay se resarció batiendo a Casillas, y dejando a los blancos a 5 puntos del líder, el Barcelona.
Los blaugrana sudaron sangre para sacar los tres puntos ante un rival aparentemente sencillo como el Mallorca. El equipo de Rijkaard no hilvana fútbol con la velocidad que solía tener, y, con Ronaldinho de baja (¡cómo se llegó a echar de menos hoy el brasileño!), todos los ataques fueron previsibles y sin peligro, y más ante una defensa de hasta once hombres. Valdés salvó a su equipo parando un penalty hecho por él mismo. Y en el 88′, cuando se anunciaba una semana complicada en Can Barça, de una falta lateral nacida en una enorme jugada personal de Deco, el balón chocó caprichosamente contra Fernando Navarro (ex-Barça), y se acabó colando en la portería, dejando a los culés más líderes, con 59 puntos.
Segundos en la clasificación, pero ya a 4 puntos, se queda el Sevilla, que se topó con un Valencia sólido, serio, y con un Villa que, tras estar desaparecido contra el Chelsea, tuvo una gran actuación personal y marcó dos goles que sirven para meterse de nuevo en Champions. De nuevo, un penalty pudo cambiar la historia, pero Cañizares, pletórico, adivino la intención de Maresca, y conservó la ventaja inicial del Valencia. Los de Quique están a 6 de la cabeza, y es un equipo que sigue contando para todo por derecho propio. Un detalle: en la siguiente jornada, Madrid-Valencia.
El Zaragoza es el damnificado de la victoria ché, y es que el equipo de Víctor Fernández tropezó en la cancha del colista Nàstic, que gracias al gol de Portillo en los minutos finales suma tres puntos importantes, pero que no le sacan de la última plaza. El Atlético de Madrid sigue afianzado en la sexta plaza, tras su victoria frente al Levante tras un gran gol de Fernando Torres. El equipo entrenado por Abel se mete en líos, y está tercero por la cola.
Por la parte baja, además de la victoria del Nàstic, también ganó la Real por la mínima a un Betis que jugaba su segundo partido en el exilio, gracias a una falta que Gerardo lanzó y Doblas se tragó. Otras dos victorias importantísimas en la cola: la del Celta ante el Dépor, con el estreno de Hristo Stoitchkov como técnico celtiña; y la del Athletic ante el Espanyol, remontando el tanto inicial de los barceloneses con dos goles de Urzáiz.
En el resto de encuentros, el Getafe se exhibió ante el Villarreal, con un contundente 3-0, y Osasuna y Recreativo decidieron el marcador en tres minutos, con un gol para cada equipo en tan breve lapso de tiempo.
Foto: elmundo.es
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