La tiranía del silbato
Todas las semanas las televisiones nos bombardean con las posibles jugadas polémicas de la Liga. Pasamos programas enteros discutiendo sobre un gol en fuera de juego por centímetros, un penalty “light” (vergonzosa definición sacada de la manga de no se sabe quién), o incluso, un gol fantasma (¿se acuerdan de la que se montó cuando le dieron ese gol al Celta que certificaba la victoria contra el Madrid?).
En los campos de fútbol hemos visto de todo. Por ver, hasta hemos visto a un
árbitro pitar el final cuando un jugador estaba solo frente al portero, o pitar el final en un saque de esquina cuando el balón iba por el aire (y que acababa en gol). Menudas burradas, ¿verdad?
Pero lo grave es que eso es lo que vemos: lo que las cámaras graban. Lo que pasa en los grandes estadios, en los partidos internacionales. Y uno se pregunta, si este es el nivel lamentable de los que pitan partidos de gran calado, ¿cómo serán los que pitan en categorías inferiores?
Hace unos días, hemos visto a un asistente pitar un penalty en una falta cinco o seis metros lejos del área. Manuel Rodríguez Vallejo, se llama el interfecto, que además, según el Colectivo de Árbitros de Alicante, era uno de los asistentes con más futuro del panorama nacional. Apañados vamos, oiga. Viendo esto, es de suponer que el cambio de nombre de “juez de línea” a “asistente” venga dado precisamente por eso, porque ya ni siquiera tienen muy claro dónde están las líneas del campo.
Esta extraña jugada pasó a favor del Cádiz, que hoy, de nuevo, se ha encontrado con dos penaltys ficticios: uno fue claramente fuera del área (no se apuren, lo pitó el árbitro, esta vez el asistente no había señalado); el otro, ni siquiera el propio jugador cadista sabe por qué se señaló. Estos dos penaltys le sirvieron para empatar por dos veces un encuentro que el Sporting de Gijón tenía encarrilado por 0-1 y por 1-2. El primer penalty fue en el minuto 40; el segundo, en el 83. El tercer gol del Cádiz, un gran gol totalmente legal, remató a un equipo que ya había sido herido de muerte por el árbitro. Apunten el nombre, José Luis González González, que éste también irá para internacional.
Sería bueno recordar que la palabra “árbitro” se refiere a aquél que ha de cuidar por la correcta aplicación del reglamento, y no aquél cuyas decisiones parecen completamente arbitrarias.
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