Parece que el cambio de técnico en la azzurra trae una mejora considerable del juego de los transalpinos, a tenor de lo visto ayer ante Ghana, en un partido muy vistoso de ver por la rapidez con la que se jugó en ocasiones. Los italianos llegaron al debut con las bajas de Zambrota y Gattuso, sustituidos respectivamente por Grosso y Perrotta, mientras que Nesta al final sí fue de la partida. Con Pirlo como eje de su juego ayudado por De Rossi, Italia lanzaba buenos balones a sus 2 puntas, que no tuvieron sin embargo su mejor noche, fallando Gilardino y sobre todo Toni(gran remate al larguero) varias claras ocasiones.

Por su parte Ghana tocaba muy bien el balón, pero se diluía a la hora de la verdad, en parte debido a la gran pareja de centrales italiana. Y así llegó el gol, en un córner que los africanos defendieron mal y permitieron lanzar a Pirlo desde el borde al área, sacándose de la chistera un gran tiro cruzado ante el que nada podía hacerse. Gran gol del centrocampista milanista en un momento clave, rondando ya el descanso.
La segunda parte nos deparó casi los mismo, con una Italia que no renunció al ataque(lo cual es atribuible a Lippi) y siguió generando ocasiones buenas a la contra, como una de Gilardino y otra de Perrotta solos ante el portero africano, que hizo un buen partido cuando se sacó los nervios iniciales de encima. Ghana comenzó a achuchar con más intensidad basando su juego en el jugador del Chelsea Essien y Asamoah, si bien Buffon sólo hubo de intervenir en una ocasión clara a volea del primero. Los africanos reclamaron 2 penaltis(el primero de De Rossi sí creo que pudo haber sido), pero sin demasiada convicción. Lippi movió el banquillo, entrando Camoranesi por un gris Totti, Iaquinta por Gilardino y al final ya Del Piero por una desafortunado Toni. Y las ganas del delantero del Udinese tuvieron premio, cuando aprovechó un error garrafal de la defensa de Ghana que dejó corto una cesión a su meta. Italia metió el 2-0 a falta sólo de 10 minutos y el partido se acabó en ese preciso instante.

Destacar en los italianos a la pareja de centrales y el trabajo de los 2 puntas y de De Rossi(ojo a este jugador), pero por encima de todo al trabajo colectivo y a las ganas que le ponen los jóvenes, luchando todos los balones. En Ghana el alma del equipo se llama Essien, con Appiah robando en el centro del campo y la velocidad de Asamoah en la punta., pero no les servirá para pasar ronda salvo milagro ante la República Checa dentro de 5 días.

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