Basta ya
Desde Futboldelux siempre hemos querido dar cabida a todos los amantes del futbol y por lo tanto a sus opiniones y comentarios. A traves de un correo hemos recibido una carta de protesta. Un aficionado a un club, el Real Oviedo, expresa con total claridad y educación su decepción a las directivas que pueblan el club de su ciudad en los ultimos tiempos y en particular a un ex-presidente. Sirva este correo para hacer un llamamiento a la cordura y que el fútbol vuelva a ser deporte y los especuladores dejen de ocupar cargos en "nuestros" equipos. Cambiando nombres y situaciones…¿No se hace muy familiar todo esto?…Aquí publicamos integramente la opinión de Adrian Alvarez Argüelles titulada: "Basta ya de especulaciones en el Real Oviedo":
Es mucho lo que los aficionados del R.Oviedo sufrimos a lo largo del año, y si escribo esta carta, no es para hacer leña del árbol caído, si no para tratar de poner en su sitio a algunas personas en general y a Manolo Lafuente en particular.
Me resisto a aceptar la idea de que Lafuente abandone el club con todos los honores, y como un héroe a los ojos del público oviedista.
Este señor, ha estado engañando a media Asturias (España) durante 3 años, ya que como los peritos calígrafos dictaminaron en su día, la firma del famoso documento, que devuelve el Oviedo a manos de Celso (máximo accionista), era de Lafuente.
Manolo Lafuente en multitud de ocasiones ha negado que él, estampara su rubrica en tal documento, y recientemente le hacían esa misma pregunta en un diario asturiano, a lo que respondía textualmente: “no me parece”, ¡¡ hay que ver la caradura que tienen algunos!!
El señor Lafuente esta diciendo que no recuerda si firmo o no tal documento, la cosa parece de chiste.
La cuestión es que estoy cansado de ver como nos toman el pelo descaradamente y de que nadie haga nada al respecto.
Recordemos quien era el señor Lafuente antes de entrar en el R.Oviedo. Este se hizo “famoso” por aparecer en una tertulia que emitía Oviedo TV los lunes, dirigida por Novoa .
En fin el programa dejaba mucho que desear al igual que sus colaboradores, los cuales parecían más bien sacados de cualquier chigre , que se dedicaban a decir autenticas babayadas (tonterias), y a pregonar su falta de sentido común a los 4 vientos. Pues encabezando la lista de estos, estaba Manolo Lafuente, que en esos momentos era presidente del Universidad de Oviedo, equipo que por cierto ese año descendió a tercera división.
Lafuente dice haber obrado siempre por oviedismo y compromiso con el club, pero a mi punto de vista, nada más lejos de la realidad.
Cuando se hizo cargo del equipo, el entrenador era Quique Marigil, que consciente de la situación económica del equipo, pidió hombres de refuerzo que quedaran libres de sus equipos, para que su incorporación no costara dinero al Oviedo, entre ellos estaban Roa y Carlos García, jugadores a los que Lafuente ignoro por completo y ese año cuajaron una gran campaña en sus equipos. A cambio lo que trajo a Oviedo fueron personajes como, Engonga, que tenia criterio pero no corría, y acabo marchándose en Diciembre, o Jonathan que venia como portero estrella para cubrir la baja de Esteban, cedido, cedido por el Valencia, que se hizo famoso por su impresionante habilidad para facilitar el gol a los equipos contrarios; a parte de todo, yo personalmente, no he visto en mi vida un portero tan malo ni en juveniles.
Entrada la temporada Marigil tiró la toalla y Lafuente le buscó sustituto Vicente Villamil. El pobre hombre estaba más para cuidar ganado que para dirigir a un equipo. También se fue y el elegido esta vez por Lafuente fue Miguel Sánchez, el cual creía que “sentando” una imagen de la santina en el banquillo, compensaría su carente creatividad futbolística.
Este se quito de en medio cuando tuvo la oportunidad, viéndose incapaz de volver a sacar a flote el barco. Entonces se hacia cargo del equipo Antonio Rivas pero era demasiado tarde para la reacción, el Oviedo había consumado su descenso deportivo.
Lo que aquí teníamos era un presidente incapaz de encontrar soluciones en el ámbito deportivo del equipo, puso a cargo del mismo a dos tipos que tenían muy buenas intenciones, pero mas bien ninguna idea sobre fútbol. Trató de crear un equipo a su mal gusto y acabó con el, un equipo que el año anterior había estado clasificado muchas jornadas en puestos de ascenso, dejando así entrever lo poco que sabe de fútbol, cosa que ya se evidenciaba en sus descabelladas actuaciones en la ya mencionada tertulia.
Las cuentas a Manolo no le cuadraban, en dos años había conseguido mandar dos equipos a tercera división, todo un record.
También me gustaría señalar unos cambios importantes en su día a día, cuando aparecía en Oviedo TV, vestía siempre unos atuendos mas bien vulgares, en cambio cuando se hizo con el control del Oviedo, su forma de vestir pego un giro de 180 grados le veía con trajes de marca y gafas de sol de diseño, objetos que no están al alcance de cualquier profesor de matemática financiera padre de familia, y luego aparecía en las manifestaciones del Oviedo con camisa y vaqueros. Sin hablar ya de que de la mañana a la noche se compro varios coches nuevos y no eran precisamente utilitarios. Todo esto me parece a lo menos sospechoso.
Señor Lafuente, ¿no será que usted y el señor Celso González pactaron todo esto desde el principio?, ¿no le habrá pagado Celso una cuantiosa cifra por hacerse cargo del equipo hasta que se calmase la marea?
En mi opinión Celso nunca estuvo fuera de juego, antes, durante, y después del paso de Lafuente por el R.Oviedo el propietario era y será Celso González.
Ahora yo les pregunto a ustedes, ¿merece su confianza Lafuente?
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