Por
Alejandro Lombilla el Domingo, julio 29th 2012 archivado en
Actualidad,
Opinión

El fútbol hace mucho tiempo que dejó de ser idealismos y pasión, ahora está podrido, ¿se muere?, todo funciona por la “pasta”. Al menos a nivel profesional y con la entrada de las sociedades anónimas deportivas en los clubes puede entrar cualquiera que ponga el dinero, es lícito y justo pero esto no lo aleja de desvirtuar por completo la raíz del fútbol; gestión deportiva, trabajo de la base, escuchar a la afición y no especular con los intereses del club basándolos en los propios.
Sheik Abdullah Bin Nasser Al Thani, actual propietario del Málaga, cuentan las malas lenguas que llegó a Málaga con varias ideas muy alejadas del fútbol; la construcción de un puerto deportivo o un hotel estaban en el trasfondo de un desembarco al club malacitano que ahora parece llegar a su fin. Los impedimentos burocráticos y la situación de las comunidades autónomas han puesto el cierre a distintos proyectos en la costa andaluza. Este hecho choca frontalmente con los intereses de Al Thani. ¿Pueden mezclarse los intereses propios con la gestión de un club deportivo?…
Otra de las razones por las que el jeque esta sopesando la venta del club, aunque más bien parece estar buscando disculpas para huir de las deudas contraídas, es el reparto por los derechos televisivos. En declaraciones en su cuenta de twitter llego a comparar las diferencias entre el Málaga y otros equipos:
El primero y el segundo se llevan unos 140 millones de euros cada uno, y el tercero unos 65
…cómo es posible que un equipo de segunda división coja 29 millones de euros, y nosotros, en primera división sólo 13
Ahora Al Thani parece que quiere abandonar el barco y recuperar parte de lo invertido
Según las palabras en la Cadena Cope de Fernando Martínez, intermediario del grupo Taçi Oil, empresa que negocia con el jeque la venta del club, el Málaga no pasa por una situación idílica como hace dos años parecía
El problema de la deuda es muy heterogéneo porque es incalculable, hay denuncia de proveedores, de clubes, el problema de la UEFA, hipotéticas sanciones futuras… Los balances están el aire y estamos cuadrando todo esto para poder adquirir la propiedad
Esto viene a demostrar que en la actualidad el fútbol es un reducto de negociantes, ninguno ama la camiseta, todos y todas luchan en el mismo barco y por el mismo propósito; puertas que esperan que se abran, convenios antes lejanos, contactos de cara a la galería, señuelos para captar inversiones, hombres y mujeres de paja representando como testaferros a los de siempre…y un largo etcétera que de no ponerle fin acabará con el fútbol.
¿Está la actual gestión agonizando?, ¿necesitamos volver a retomar el fútbol antes de 1992? ¿Han sido las S.A.D la salvación, o el despilfarro?